En La antigüedad, quizás en todas las culturas, las personas acudían a los sabios, que por lo general eran personas que ya habían vivido mucho, eran ya unos ancianos. Recurrían a ellos para poder recibir un consejo y solucionar algún problema. Bueno, ellos, hablando todavía de mucho tiempo atrás, dudo mucho que hayan estudiado psicología en la universidad, sin embargo, sabían más que cualquier persona no por sus estudios universitarios, que ni existían, sino por la experiencia que la vida les había regalado.
Entonces, teniendo en cuenta esta premisa, no necesariamente un psicólogo será siempre la mejor persona que te pueda ayudar a solucionar totalmente tus problemas. Seguramente te enseñará más, te dará una clase magistral de lo que aprendió en la universidad y es muy probable que aprendas mucho de esto, y seguramente, también te ayudará en parte con tu problema por los casos que debe haber conocido, empero, no sabe realmente cómo se siente tener agorafobia, así que sus palabras muchas veces serán improductivas (claro que si el psicólogo ha padecido de agorafobia, sería sí un increíble consejero).
Con esto tampoco te digo que no debas ir a un psicólogo. De hecho, yo siempre recomiendo primero ir a un profesional en el tema, para que te oriente y así puedas empezar tu tratamiento. La ayuda que te dará será importante, pero difícilmente será la que te salve totalmente (eso sí, tampoco digo que sea imposible).
Una prueba de lo que afirmo es que ellos, a mí y a otros pacientes que he conocido, nos han recomendado buscar a otras personas que padezcan agorafobia para aprender de ellos, y seguramente si tú vas al psicólogo te recomendará lo mismo. Al igual que en la antigüedad, la experiencia de otras personas ayuda más que lo aprendido en un libro.
Insisto, no quiero que se malinterprete lo que afirmo. Los psicólogos son profesionales que te ayudarán en el tema, sin duda alguna.
Una de las cosas que te dirán será algo como esto:”Piensa en un lugar bonito”, “Mantén la calma”, “No te preocupes, ya pasará”, “No pienses en eso” y una serie de etcéteras interminables, ojalá fuera así de fácil, ¿no? Que pensando en algo bonito salgamos de este trastorno, desgraciadamente no es así. Además, el “pensar en algo bonito” es un consejo que puedo encontrar en cualquier lado, la pregunta del millón es ¿CÓMO PUEDO CONSEGUIR TODO LO QUE EL PSICÓLOGO ME DICE?
Ellos, sin duda alguna, tienen técnicas de relajación, conocen del tema, no son para nada ignorantes ante lo que tú no conoces. EL PROBLEMA ESTÁ EN QUE NO LO SIENTEN.
SÓLO LAS PERSONAS QUE HEMOS ENFRENTADO LA AGORAFOBIA SABEMOS EXACTAMENTE QUÉ ES LO QUE SE SIENTE TENERLA, y los que podemos manejarla, conocemos la manera más apropiada para dominarla. Eso sí, SI TÚ MISMO NO PONES DE TU PARTE, DIFÍCILMENTE ALGÚN PSICÓLOGO, PSIQUIATRA, NEURÓLOGO, AGORAFÓBICO, NI BATMAN, NI SUPERMAN, PODRÁN AYUDARTE. TODO EMPIEZA CUANDO TÚ DECIDES SALIR DE ESTO.
Primero que todo, hay que tener en cuenta que absolutamente nadie te puede ayudar si tú misma no pones de tu parte. Luego, los psicólogos, sin duda alguna, son los que conocen mejor que nosotros, teóricamente, la enfermedad, sin embargo, desgraciadamente en, digamos: "la práctica", sólo las personas que hemos enfrentado la agorafobia sabemos exactamente qué es lo que se siente y lo difícil que es hacer caso a lo que el psicólogo diría, como por ejemplo: "Piensa en un lugar bonito", "mantén la calma" o "Ya pasará". Ojalá fuera cierto que diciéndonos estas cosas los ataques de pánico pasaran fácilmente, pero por desgracia no es tan sencillo.
David J. Díaz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario