Para dominar a la ansiedad es absolutamente necesario saber respirar. Si no sabemos respirar, muchos de los ataques que nos da nos seguirá dando, porque tendremos una sobrecarga de oxígeno en nuestro cerebro, en nuestro corazón y músculos, como también puede suceder todo lo contrario.
Trata de recordar un poco. Cuando has tenido un ataque de pánico o una crisis de ansiedad, dime si no es cierto que tu respiración se hizo más acelerada, te han temblado las piernas, has sentido presión en el pecho, te has mareado, has pensado que te ibas a desmayar, tu corazón se ha acelerado de tal modo que has creído que tendrías un paro cardiaco o te ha dolido o fastidiado tanto la cabeza que pensaste que te daría un derrame cerebral. Al menos dos o tres de estos síntomas has tenido, ¿verdad? Pero, ¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué te sucede esto? Ahora te lo explico.
Bueno, resulta que con un ataque de pánico se activa el mecanismo de defensa que tenemos en el cuerpo que nosotros conocemos como ANSIEDAD. Como ya hemos mencionado anteriormente, la ansiedad es buena, pero sus sensaciones desagradables.
Junto con la ansiedad llegan una serie de sensaciones que crean cambios fisiológicos y físicos en el cuerpo que hace que nosotros podamos correr más rápido o enfrentarnos a alguien o algo que nos amenaza.
Entonces llegamos a la conclusión que la ansiedad produce una serie de sensaciones desagradables que alteran nuestro organismo al momento de sentirnos amenazados por algún coche que viene directamente a nosotros, por alguna fobia específica o por el miedo que algunos tienen a su suegra. Lastimosamente los síntomas de la ansiedad pueden perdurar varios minutos después de pasado el peligro, por lo cual uno empieza a pensar que tiene algún problema adicional al de la amenaza que identificaron, es entonces que, sin darse cuenta, relacionan estas sensaciones desagradables como la taquicardia a un posible paro cardiaco, y cada vez que sientan un poco acelerado su corazón, se asustarán, se pondrán más ansioso, se liberará más adrenalina, se sentirán amenazados y todos los otros síntomas regresarán pensando que uno tendrá un paro cardiaco, y todo eso por no saber identificar el problema real que inclusive quizás ya no exista.
Por lo tanto, nos damos cuenta que tenemos que aprender a manejar esta ansiedad para no sacar conclusiones apresuradas sobre algo que no es. Si nosotros pensamos con tranquilidad sobre qué es lo que sucedió, nos daremos cuenta que la AMENAZA REAL ya no está delante de nosotros y entenderemos que, por ejemplo, el hecho que el corazón se acelere no significa que nos moriremos, ya que el corazón se acelera cuando caminamos rápido, cuando hacemos ejercicio, cuando nos asustamos, etc. Pero esto no nos matará. Sólo TENEMOS QUE APRENDER A RESPIRAR. SABIENDO RESPIRAR, PODEMOS MANEJAR LA ANSIEDAD. MANEJANDO LA ANSIEDAD, PODEMOS REDUCIR LOS SÍNTOMAS DESAGRADABLES, REDUCIENDO LOS SÍNTOMAS DESAGRADABLES PODEMOS PENSAR CON MAYOR CLARIDAD Y PENSANDO CON MAYOR CLARIDAD, NOS DAREMOS CUENTA QUE NO HAY AMENAZAS.
David J. Díaz.
Hola: entiendo lo que dices sobre aprender a respirar....y en mis ataques de pánico he intentado mantener la calma lo más posible hasta encontrar algo de tranquilidad, pero CUALES SON LAS TECNICAS ADECUADAS PARA RESPIRAR? creo que tener algunos ejercicios o ejemplos que lo demuestren sería lo ideal para todas/os aquellas/os que no sabemos cómo. Gracias y muy buen blog informativo.
ResponderEliminarHola y muchas gracias por tu comentario.
ResponderEliminarEs muy importante la apreciación que das. Haré en los siguientes días un post totalmente relacionado a la respiración porque sé que es muy importante. Sin duda alguna hay muchas formas y yo de hecho utilizo varias formas de yoga, pero con la que recomiendo iniciar es con la siguiente:
En una posición cómoda para nosotros, aspirar el aire muy profundamente durante 4 segundos (es recomendable contarlos con la mente para estar más concentrado), luego, mantener el aire durante 8 segundos(contándolos también mentalmente) y por último, dejar salir el aire por nuestra nariz durante 8 segundos más. Luego, se repite el ejercicio durante unos minutos más tratando de no distraernos, de otro modo no será tan satisfactorio y notaremos la diferencia.
Este ejercicio es muy bueno para cuando tenemos un ataque de pánico y como dije, fue el ejercicio que me permitió saber que yo podía tener el control sobre los ataques de pánico. Actualmente realizo otro tipo de yoga un poco más avanzados que me permiten tener tranquilidad corporal y espiritual. Ahora lo hago con menor frecuencia durante 15 o 30 minutos, y se siente super bien.
En fin, gracias por tu comentario y pregunta. Pronto estaré escribiendo sobre el yoga y la respiración.
Un abrazo.
David J. Díaz.